Hay momentos en los que una persona siente que algo no está bien, aunque no pueda señalar con precisión qué es. No pasó nada grave, no hubo una crisis visible, y sin embargo aparece una incomodidad difícil de explicar. Seguimos con nuestras rutinas, trabajamos, estudiamos, cuidamos a otros, cumplimos con lo que toca. Pero por dentro hay algo que no termina de acomodarse. A veces incluso lo decimos así, de manera bastante simple: “no sé qué me pasa”, “estoy rara”, “estoy cansado pero no es solo cansancio”, “siento que algo no está bien, pero no sé qué”. Y como no logramos ponerlo en palabras, es fácil pensar que quizás no sea tan importante. Pero que todavía no podamos nombrarlo no significa que no esté ahí. No todo malestar aparece con un nombre claro Solemos pensar el malestar psicológico en categorías que ya conocemos: ansiedad , depresión , estrés , duelo, crisis. Y esas categorías existen, claro. Pero la experiencia real no siempre llega ordenada de esa manera. Muchas veces p...
Alexandra Rovetta | Licenciada en Psicología. Psicoterapia clínica y sistémica. Una perspectiva amplia e integral para comprendernos, comprender el mundo y abrir nuevas posibilidades.