Últimamente hemos aprendido que el árbol genealógico de la familia es todo un cofre de secretos y sorpresas. Y si bien el árbol en sí mismo representa nuestra historia y dramas, también determina nuestro presente y nuestro porvenir. Un aspecto importante a desentrañar en el árbol genealógico, son los nombres. Porque sucede que por tradición, cultura, creencias y "amor", nombramos a nuestros hijos como el padre, el tío, el abuelo, el bisabuelo, etc. Y no tomamos conciencia de que ese simple acto, está determinando un futuro para ellos. Escuchamos a una madre decir algo como: - Mi hijo llevará el nombre de mi abuelo, Benito, porque yo lo amaba, yo era su preferida. Y resulta que el abuelo Benito, era un hombre desapegado, grosero, nada exitoso en su profesión, infiel, alcohólico, abandonado de niño, diabético y para colmo, murió atropellado. Y con la única persona que fue cariñoso es precisamente la nieta que ahora espera a su bebé. Si el bebé se llama Benito, nacer...
Alexandra Rovetta | Licenciada en Psicología. Psicoterapia clínica y sistémica. Una perspectiva amplia e integral para comprendernos, comprender el mundo y abrir nuevas posibilidades.