Durante mucho tiempo, una de las preguntas más habituales al conocer a alguien fue aparentemente sencilla: «¿En qué trabajas?» No preguntábamos únicamente cómo esa persona obtenía sus ingresos. La pregunta funcionaba como una forma abreviada de aproximarnos a su identidad. «Soy médica». «Soy docente». «Soy arquitecto». «Soy comerciante». «Soy psicóloga». La profesión permitía ubicar rápidamente a una persona dentro de un mapa social. Informaba sobre su formación, su posición, sus competencias, sus vínculos, su nivel de reconocimiento y, en muchos casos, incluso sobre su supuesto valor social. En las sociedades modernas, el trabajo se convirtió progresivamente en una de las instituciones centrales alrededor de las cuales se organizó la vida adulta. No solamente estructuró la producción y la distribución de ingresos, también organizó tiempos, rutinas, relaciones sociales, proyectos, expectativas y formas de reconocimiento. La idea de este artículo puede formularse así: durante la moderni...
Hay una experiencia que se repite con frecuencia en el consultorio: personas adultas que llegan buscando ayuda para la ansiedad, el agotamiento o los conflictos vinculares, y que en el proceso descubren que lo que atravesaron durante décadas tenía un nombre que nunca conocieron. TDAH . Condición del espectro autista . Dificultades específicas del aprendizaje . Altas capacidades . Otras formas de funcionamiento que, hasta ese momento, no tenían un marco donde encajar. La noticia suele generar dos reacciones simultáneas y aparentemente contradictorias: alivio y duelo. Alivio, porque finalmente aparece un marco que permite comprender una vida entera de sentirse “distinto” sin saber exactamente por qué. Duelo, por todos los años vividos bajo la autoexigencia, la comparación y, muchas veces, la culpa por no conseguir aquello que a otros parecía resultarles más sencillo. Qué entendemos por neurodivergencia Neurodivergencia es un término atribuido originalmente a la socióloga de los años...