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Mostrando las entradas etiquetadas como Control de la Ira

Arranques de ira: ¿realmente qué los genera?

Los ataques de ira y la ansiedad tienen mucho que ver ya que fisiológicamente tienen la misma secuencia de segregar adrenalina y aumentar el ritmo cardíaco.  La única diferencia es que cuando sientes ansiedad te tragas esa adrenalina y vives con el ritmo acelerado, y la ira por otro lado, descarga esa adrenalina al exterior. Relación entre ira y ansiedad Digamos que en la ansiedad nos gana el temor de sacar nuestros enojos por miedo a cómo reaccionen los demás o por querer evitar un conflicto, y en la ira, el enojo acumulado es tanto, que te deja de importar lo que piensen los demás, simplemente tienes que explotar. La ira puede venir acompañada de altos niveles de ansiedad que ya no aguantaste más y ahora tienes que canalizar hacia afuera, o puedes vivir con ira la mayor parte de tu vida sin experimentar lo que es ansiedad jamás, pues claro, explotas y explotas constantemente. ¿ Qué genera la ira? Cualquiera de los dos casos, la ira tiene que ver con la acumulación de ...

Controlar la ira en la Crianza. Parte III "Controlar la ira"

Hemos entendido que la ira es una emoción natural y que, en determinadas circunstancias, puede influir en nuestra relación con los niños. No es justificable nunca que nos dejemos llevar por ella ni dejar que las reacciones violentas se desarrollen. Los padres somos enormes A nadie sorprenderá que me declare en contra de las corrientes de crianza que ven al niño como un pequeño demonio manipulador y egoísta que solamente quiere tomarnos la medida y que, si no ponemos en vereda, se nos va a comer vivos y terminará levantándonos la mano si no se la levantamos a tiempo. Quizá hemos olvidado lo pequeños que son los niños. Imaginemos que alguien de quien dependemos totalmente, absolutamente tanto en lo emocional como en lo que se refiere a nuestra propia supervivencia pierde el control y nos amenaza. No hace falta que la amenaza sea de una violencia incuestionable. Bastaría con un grito o una palabra de odio o desprecio, o la amenaza de dejarnos de amar o el decirnos que no valemos nada. S...

Controlar la ira en la Crianza. Parte II "Reconocer la ira"

Hablaba en el tema anterior de lo importante que resulta saber expresar y transmitir el amor que sentimos por nuestros hijos. Tan importante como la comunicación de este sentimiento es nuestro autocontrol cuando las situaciones nos desbordan. La ira, esa emoción cargada de negatividad y desencadenante de violencia es una emoción normal y humana, pero creo que todos estaremos conformes en que no debemos arrastrarnos por ella y descargarla en los niños. Tanto las circunstancias externas como la propia dinámica de la relación con nuestro hijo pueden llevarnos a sentir ira, y llevados por ella, tener comportamientos agresivos o violentos. Luego podemos justificarnos diciéndonos que el niño nos ha sobrepasado, que estábamos agotados o que tenemos tantos problemas que nuestra tolerancia a la frustración es mínima, o incluso, decir que unos gritos o unos azotes no han hecho mal a nadie. Pero creo que conocer las causas de la ira y aprender a canalizar esas emociones negativas pueden serno...

Controlar la ira en la Crianza. Parte I "Vamos a expresar el amor"

Parece que el mercado nos ofrece cada vez más libros sobre como criar a los niños y como educarlos bien, explicando su desarrollo o la mejor manera, en opinión del autor, de entender su comportamiento. Libros y hasta programas de televisión que nos explican técnicas, más o menos respetuosas para enseñarles a comportarse, hay muchos, pero pocos que les digan a los padres como deben comportarse ellos para ser buenos cuidadores, respetuosos y que aporten al niño seguridad. El entorno, la cultura, la sociedad y la personalidad de cada padre y madre es diferente y las circunstancias influyen, y mucho, en el modelo de paternidad responsable. Cada familia es un mundo, y, sin embargo, creo que si hay algunos consejos básicos que los padres deberían aplicarse para aprender a realizar la función que sus hijos necesitan de ellos; algo así como las competencias básicas de la paternidad y la maternidad. Voy a intentar, en este artículo y los siguientes, ofrecer un repaso a esas competencias básic...