Hay un interés generalizado por lograr que los niños sean lo más independientes posible cuanto antes y, de este modo, evitar la dependencia que tienen de nosotros, pero ésta es una realidad adulta que no se conecta para nada con la realidad de un bebé. Quizás debiéramos plantearnos si realmente tenemos en cuenta las necesidades de los niños. SUS necesidades y no las nuestras. Quizás debiéramos plantearnos si les respetamos igual que a cualquier otra persona o si, por el contrario, consideramos que por ser más pequeños «no lo entienden». Y, quizás también, debiéramos plantearnos si tenemos que decirles siempre lo que tienen que hacer o si, por el contrario, debemos dejarles que descubran la vida seguros de que podrán cobijarse en nuestros brazos cuando lo necesiten. ¿De verdad puede ser malo el exceso de cariño? Biberones, chupetes, cochecitos, cómodos sillones regulables, adaptadores para el auto y la bicicleta, cunas transportables, desarmables, sofisticados accesorios con s...
Alexandra Rovetta | Licenciada en Psicología. Psicoterapia clínica y sistémica. Una perspectiva amplia e integral para comprendernos, comprender el mundo y abrir nuevas posibilidades.