Hay niños que nos hacen renegar, verdad? Son los que una y otra vez te enfrentan con la propia capacidad de tolerancia, flexibilidad, calma. Te ponen a prueba, en el límite entre el bien y el mal, y casi que pareciera que te empujan hacia el otro lado, donde la impaciencia, enojo, frustración están a la espera… “Si tal niño no estaría en mi clase, sería todo tan armónico…” “Qué buen padre sería, si mi hijo se comunicara más conmigo…” “Cuánto más podría ayudar a este niño, si no se cerraría tanto en si mismo…” Lo que sabemos solo se pone a prueba en los momentos de dificultad. Si todos los niños serían perfectos alumnos, agradecidos hijos, pacientes receptivos, todo sería más fácil, pero no podríamos comprobar nuestro conocimiento y capacidad de amar. En los momentos duros, arduos, tensos ahí se ve la profesionalidad, el conocimiento, la entrega. Aquí te encuentras ante la posibilidad de practicar lo que dices que sabes, o lo que piensas que eres. ¿Qué tal si dejam...
Alexandra Rovetta | Licenciada en Psicología. Psicoterapia clínica y sistémica. Una perspectiva amplia e integral para comprendernos, comprender el mundo y abrir nuevas posibilidades.