Todos conocemos la expresión «cuando no eras más que un brillo en los ojos de tus padres». Esta frase evoca la felicidad de unos padres cariñosos que desean de verdad tener un hijo. Es también una frase que resume los descubrimientos de las últimas investigaciones genéticas, que afirman que los padres deberían alimentar ese brillo en los ojos meses antes de concebir un hijo. El hecho de fomentar de la respuesta de crecimiento puede dar como resultado hijos más inteligentes, más sanos y más felices. Las investigaciones revelan que los padres actúan como ingenieros genéticos con sus hijos durante los meses previos a la concepción. En las etapas finales de la maduración del óvulo y del espermatozoide, se ajusta la actividad de los grupos de genes específicos que darán forma al niño que está por nacer mediante un proceso llamado «impresión genómica» (Surani, 2001; Reik y Walter, 2001) .. La investigación revela que los acontecimientos de la vida de los padres influyen en la mente y...
Alexandra Rovetta | Licenciada en Psicología. Psicoterapia clínica y sistémica. Una perspectiva amplia e integral para comprendernos, comprender el mundo y abrir nuevas posibilidades.