Para un patriarcado orientado sobre todo hacia la juventud, convertirse en mujer mayor es convertirse en alguien invisible, en una no-entidad. Pero desde una visión arquétipa esta tercera etapa es una época de plenitud e integración personal, en la cual nuestros actos devengan la expresión de nuestra identidad más profunda. Al final de la década de los treinta o al inicio de los cuarenta la mujer puede empezar a sentir un persistente sentido de pérdida, generado por esa valoración patriarcal de la juventud y la menopausia llega sobre los cincuenta, cinco años más, cinco años menos; digamos entre los cuarenta y cinco y los cincuenta y cinco. Generalmente es la mujer quien decide que ha pasado la menopausia y se ha transformado…pero llegadas a esta edad las mujeres no tienen una idea clara de la persona en quien van a convertirse, no conocen o no comprende que se encuentran en el umbral de una etapa de sus vidas en la cual desarrollan su personalidad como jamás lo habían hecho antes...
Alexandra Rovetta | Licenciada en Psicología. Psicoterapia clínica y sistémica. Una perspectiva amplia e integral para comprendernos, comprender el mundo y abrir nuevas posibilidades.