Ya comenzó el jardín, ya pasó ese momento de euforia inicial, de preparar uniformes y útiles. Ahora nos toca enfrentarnos con la realidad de esas emociones que nos afloran a niños y padres en estos primeros días, incluso semanas de adaptación al colegio. Irse del jardín dejando al niño llorando y llorar nosotros de culpa al salir no es la única opción que tenemos. Tengamos en cuenta que hay niños a los que les cuesta el proceso los primeros días o semanas y luego se adaptan y otros que parecen adaptarse rápidamente pero luego de uno o varios días comienzan a angustiarse. Otro caso es el de los papás o mamás, los cuales si su hijo no se adapta al ritmo que se solicita en el jardín o en el tiempo y forma en que lo hace la mayoría, pueden sentirse evaluados o juzgados como padres y por este motivo transmiten, sin querer, más ansiedad al niño. Así se hace una bola de nieve en la cuál a mayor ansiedad de los padres, mayor es la ansiedad o angustia en los hi...
Alexandra Rovetta | Licenciada en Psicología. Psicoterapia clínica y sistémica. Una perspectiva amplia e integral para comprendernos, comprender el mundo y abrir nuevas posibilidades.