En la India, se practica desde el nacimiento un masaje tradicional que consiste en masajear con un aceite vegetal tibio todo el cuerpo desnudo del bebé, apoyándolo sobre las piernas de la madre. En realidad, la propia naturaleza inicia el masaje al niño/a mucho antes de su nacimiento: en el cuerpo de la madre, durante la gestación. Todos los bebés y todos los adultos deberían tener la oportunidad de experimentar los beneficios del amor y la seguridad que provienen de los primeros contactos. El masaje infantil, arte milenario practicado en Oriente, fue introducido en la sociedad occidental en la década de los años cincuenta, a través del ginecólogo francés Frédérick Leboyer, y es otra forma de ofrecer a nuestros hijos lo que Leboyer definió como "el regalo de dar amor". Mientras este ginecólogo paseaba por las calles de Calcuta se quedó enamorado e impresionado de la belleza de los movimientos de una madre...
Alexandra Rovetta | Licenciada en Psicología. Psicoterapia clínica y sistémica. Una perspectiva amplia e integral para comprendernos, comprender el mundo y abrir nuevas posibilidades.