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LA BIODESCODIFICACIÓN

La Biodescodificación es una metodología para optimizar los tratamientos que una persona haga. Es una toma de conciencia. Es saber  PARA QUÉ  mi biología da esta solución biológica que yo le llamo enfermedad. No el por qué. El PARA QUE siempre me lleva a mi. El por qué siempre me lleva al otro. Y solamente existo yo y mis circunstancias que hablan de mi (terapia del espejo) Vamos a buscar estos códigos que están dentro de nuestro inconsciente que son siempre adaptativas. Ante un conflicto biológico, que nosotros podemos llamar también emocional, mi inconsciente da una solución biológica. Por lo tanto mi enfermedad tiene un sentido biológico, el sentido biológico de la enfermedad. La biodescodificación no es la solución a todos los males, no es el santo grial pero sí es un paso más hacia la toma de conciencia del PARA QUÉ yo estoy viviendo como estoy viviendo y mi inconsciente, o una parte de él, se expresa a través de mi biología. ¿Y por qué o para qué se expresa en m...

Autonomía no quiere decir independencia

Acostumbro a oír hablar del concepto de autonomía como sinónimo de independencia. Esta confusión, creo, provoca que en muchas ocasiones esperemos ciertas actitudes de nuestros hijos o hijas (comer solos, dormir solos, vestirse solos, por poner algunos ejemplos facilones) en pro de una autonomía que no implica realmente ese “hacerlo solo”. Así que voy a intentar aclarar esta pequeña pero importante distinción. Independencia, dice el María Moliner, se aplica a cosas separadas de otras y se aplica a las personas a las que le gusta obrar por sí solas, sin unirse a otras ni darles participación. También es la persona que no necesita el afecto o la amistad de otros. Autónomo, según el Joan Coromines, está compuesto del nómos ‘ley’ y autós ‘propio, mismo’. Así que autónomo vendría a ser autogobierno y la autonomía la capacidad de autogobierno. Un ser autónomo no tiene porqué negar ni dejar de necesitar los afectos y las alianzas de los otros y de la comunidad. Simplemente es un ser qu...

Crianza consciente y cooperación

Tal vez muchos padres de niños pequeños se sienten incómodos cuando les preguntan  ¿Tu hijo aún no camina?  o ¿Todavía no dice muchas palabras?  Son frases que parecen inocentes, pero que no son ingenuas. Estos y otros comentarios tienen su raigambre en la concepción de que tenemos que  competir con los demás. El paradigma del modelo educacional actual se basa fuertemente en la competencia. Así, un buen estudiante sólo tienen sentido cuando “le gana” a sus compañeros, usando como principal medida estándar, las calificaciones. Sobre esto, recuerdo cuando tuve que actuar como vocal de mesa en las elecciones presidenciales. Estaba en una sala de niños de segundo grado de primaria. En una pared de la sala, había colgado, un gran pliego de cartulina adornado con dibujos y letras de colores. El título era:  “El semáforo de la lectura” . Ahí podía leerse los nombres de todos los alumnos de esa clase clasificados o jerarquizados por medio de un sistema de color...

Yaciente Horizontal

En Biodescodificación, se le llama YACENTE HORIZONTAL a los niños de reemplazo.  Y este concepto, se podría decir que se origina desde la antigua Roma, en donde posterior a la muerte de un menor, se nombraba "Renato" al siguiente hijo. Renato= Renacer. Lo mismo sucedía en Francia, en donde se utilizaba el nombre de René con el mismo fin. Ambos nombres, Renato y René, son nombre típicos de YACENTES. Y yacente, podríamos tomarlo como "personas que traen cargando la memoria de un muerto". Al mencionar que los nombres anteriores son nombres típicos de Yacente, no quiere decir que todas aquellas personas que los llevan, lo son, no. Existen síntomas y características de Yacentes (ya mencionadas en artículos anteriores) que nos dan pistas más precisas). Volvamos a los YACENTES HORIZONTALES. Cuando dentro de una familia o una pareja se da un embarazo, por lo general hay alegría, planes, sueños, etc. Todas las personas que rodean a la pareja comentan con gusto el ...

Refuerzo positivo: algunas cosas que no deberías decirle a tu hijo

Estaba intentado hacer dos cosas a la vez -cocinar mientras lidiaba con algunos papeles del trabajo en la habitación de al lado. Había sido interrumpida doscientas veces con pedidos de aperitivos, gritos sobre la pintura al agua derramada, preguntas acerca de lo que les gusta comer a las ardillas y diferentes argumentos sobre si las nubes podrían ser de color azul y las flores de color verde. ¿Y mencioné que una hernia de disco en la espalda me dolía aún más que mi cabeza? Aún así, nada puede justificar mi comporamiento esa tarde. Estallé como el monte Momsuvius: “¡Basta! ¡Salgan! ¡Dejen de molestarme!” La mirada en la cara de mis hijos lo decía todo. Los ojos de la de 2 años se ampliaron. El de 4 años de edad, frunció el ceño y clavó su dedo entre los labios. Inmediatamente me hubiera gustado meter las palabras de lava caliente de nuevo en mi boca. Desde luego, no habían venido de mi corazón o de mi mente.Todos decimos las cosas mal a veces, dejando a nuestros hijos sentirse heridos...

Las rabietas, cómo gestionarlas

Permitirme empezar diciendo que tanto los niños como cualquier persona adulta necesitan dar expresión a sus emociones y sentimientos. Los niños son auténticos y espontáneos por tanto sienten sus emociones intensamente. Cuando las expresan es para hacernos ver y darnos cuenta de su gran mal estar. Las emociones y sentimientos están para ser sentidas y expresadas. Son el mecanismo de defensa que la naturaleza nos dio para conectar con aquello que nos produce dolor o nos falta. No obstante, muchos aprendimos a reprimirlas hace ya muchos años por miedo a ser juzgados, criticados, maltratados, no aceptados, rechazados, regañados, castigados, pegados o no queridos. Llamarle rabieta, berrinche o pataleta al comportamiento de un niño cuando necesita expresar una intensa emoción o sentimiento de gran mal estar es emitir un juicio y etiquetarle. Su sentimiento de frustración e impotencia es tan grande que lo necesita expresar llorando o gritando. En ocasiones les negamos sus pulsiones innata...

Depresión Postparto

Más info en Madres en Red En primer lugar definamos qué es el puerperio y su duración real. Considero que los famosos 40 días estipulados -ya no sabemos por quién ni para quién-  tienen que ver sólo con una  histórica veda moral para salvar a la parturienta del reclamo sexual del varón. Pero ese tiempo cronológico no significa psicológicamente un comienzo ni un final de nada. Desarrollemos entonces una reflexión sobre el puerperio basándonos en situaciones que a veces no son ni tan físicas, ni tan visibles, ni tan concretas, pero sin embargo allí están. Tomemos en cuenta que el punto de partida del puerperio , es “el parto”, es decir, la primer gran “des-estructuración emocional”. Para que se produzca el parto necesitamos que el cuerpo físico de la madre se abra para dejar pasar el cuerpo del bebé permitiendo un cierto “rompimiento”. Esta “fisura” corporal también se realiza en un plano más sutil, que corresponde a nuestra estructura emocional. Hay un “algo” que se...