Psicología Integral Uruguay nace de una manera particular de comprender el trabajo psicológico: la persona no puede entenderse separada de las distintas dimensiones que forman parte de su experiencia.
Somos cuerpo, mente, emociones, vínculos, historia, contexto y también una dimensión relacionada con el sentido y la espiritualidad.
Por eso, una mirada integral busca comprender a la persona como una totalidad, sin reducir aquello que le sucede a una única causa o dimensión.
La perspectiva integral no pretende reemplazar la psicología clínica ni aplicar una misma metodología a todas las personas. Busca ampliar la comprensión de aquello que ocurre para poder acompañar cada proceso de una manera singular.
La experiencia humana se desarrolla en diferentes dimensiones que se relacionan entre sí.
Una situación de malestar puede tener una expresión emocional, afectar los vínculos, modificar la manera en que una persona toma decisiones, repercutir en el cuerpo o estar profundamente relacionada con las circunstancias sociales y vitales que está atravesando.
Por eso, comprender a una persona implica poder considerar, entre otras, diferentes dimensiones:
La dimensión corporal y biológica, relacionada con el cuerpo, sus procesos y la manera en que las experiencias pueden expresarse corporalmente.
La dimensión psicológica, que comprende pensamientos, emociones, experiencias, aprendizajes, conflictos, recursos y formas particulares de relacionarse consigo mismo y con los demás.
La dimensión vincular y social, que considera los vínculos, la familia, los grupos, la cultura y las condiciones sociales dentro de las cuales se desarrolla la vida.
La dimensión espiritual y existencial, relacionada con el sentido, los valores, las preguntas fundamentales de la existencia, la trascendencia y aquello que cada persona considera significativo.
Estas dimensiones no funcionan de manera aislada.
Se influyen y se transforman mutuamente.
La dimensión espiritual
En Psicología Integral Uruguay, hablar de espiritualidad no significa hablar necesariamente de religión.
Una persona puede tener una tradición religiosa, otra puede no identificarse con ninguna religión y, sin embargo, ambas pueden experimentar preguntas relacionadas con el sentido de su existencia, sus valores, aquello que consideran importante, su relación con la vida, la muerte, la trascendencia o el lugar que sienten que ocupan en el mundo.
La dimensión espiritual puede expresarse de muchas maneras.
Puede estar relacionada con una búsqueda de sentido, con la conexión con la naturaleza, el arte, la contemplación, determinadas experiencias personales, los vínculos, los valores o con una concepción trascendente de la existencia.
No presupone una creencia determinada. Tampoco implica imponer una visión espiritual a quien consulta.
Cuando esta dimensión forma parte de la experiencia de una persona, puede ser considerada dentro de una mirada integral, respetando siempre sus propias convicciones, valores y formas de comprender la vida.
La espiritualidad, entendida de esta manera, no constituye una explicación obligatoria de aquello que ocurre.
Es una dimensión posible de la experiencia humana.
Una perspectiva integral dentro de la práctica clínica
En mi práctica profesional, esta mirada se articula principalmente con la psicoterapia clínica y sistémica.
Esto implica comprender a la persona no solamente desde su mundo interno, sino también desde sus vínculos, su historia, su contexto y las circunstancias que atraviesa.
La perspectiva sistémica aporta una comprensión especialmente importante de las relaciones y de los contextos en los que se desarrolla la vida.
La mirada integral amplía esa comprensión incorporando las diferentes dimensiones que pueden formar parte de la experiencia de cada persona.
Esto no significa que todas las dimensiones tengan el mismo peso en todos los procesos.
Tampoco significa que todas las herramientas sean adecuadas para todas las personas.
Cada proceso requiere una comprensión particular. Por eso, la mirada integral no reemplaza el criterio clínico. Lo amplía.
Una mirada integral no significa creer en todo
Ser integral no significa considerar que todas las explicaciones tienen el mismo valor ni incorporar cualquier práctica dentro de un proceso terapéutico
Significa poder contemplar diferentes dimensiones de la experiencia humana y, desde una práctica responsable, determinar qué resulta pertinente para cada situación.
La persona es integral.
El abordaje necesita ser cuidadoso, contextualizado y respetuoso de la singularidad de cada proceso.
Mi recorrido profesional
Soy María Alexandra Rovetta Pelletti, Licenciada en Psicología por la Universidad de la República (Udelar).
Desde el año 2011 desarrollo mi práctica profesional en el ámbito clínico, articulando la psicoterapia con la creación de proyectos, el trabajo comunitario, la formación y la divulgación en salud mental.
A lo largo de mi trayectoria he construido un recorrido profesional diverso, incorporando distintas perspectivas y herramientas que forman parte de mi manera de comprender el trabajo psicológico.
Mi práctica se fundamenta principalmente en la psicoterapia sistémica, enriquecida por aportes de la psicología transpersonal, la exploración de la dimensión espiritual y otros recursos desarrollados a lo largo de mi recorrido profesional.
Estas perspectivas forman parte de la identidad de Psicología Integral Uruguay, pero no se aplican de manera automática ni sustituyen el encuadre clínico de la psicoterapia.
Cada proceso requiere considerar qué resulta adecuado para esa persona, en ese momento y dentro de sus circunstancias.
La persona antes que la técnica
Para mí, una práctica integral no consiste en acumular técnicas.
Consiste, antes que nada, en saber mirar y escuchar.
Escuchar aquello que una persona puede poner en palabras y también aquello que todavía aparece de manera confusa.
Somos cuerpo, mente, emociones, vínculos, historia, contexto y también una dimensión relacionada con el sentido y la espiritualidad.
Por eso, una mirada integral busca comprender a la persona como una totalidad, sin reducir aquello que le sucede a una única causa o dimensión.
La perspectiva integral no pretende reemplazar la psicología clínica ni aplicar una misma metodología a todas las personas. Busca ampliar la comprensión de aquello que ocurre para poder acompañar cada proceso de una manera singular.
¿Qué entendemos por una mirada integral?
La experiencia humana se desarrolla en diferentes dimensiones que se relacionan entre sí.
Una situación de malestar puede tener una expresión emocional, afectar los vínculos, modificar la manera en que una persona toma decisiones, repercutir en el cuerpo o estar profundamente relacionada con las circunstancias sociales y vitales que está atravesando.
Por eso, comprender a una persona implica poder considerar, entre otras, diferentes dimensiones:
La dimensión corporal y biológica, relacionada con el cuerpo, sus procesos y la manera en que las experiencias pueden expresarse corporalmente.
La dimensión psicológica, que comprende pensamientos, emociones, experiencias, aprendizajes, conflictos, recursos y formas particulares de relacionarse consigo mismo y con los demás.
La dimensión vincular y social, que considera los vínculos, la familia, los grupos, la cultura y las condiciones sociales dentro de las cuales se desarrolla la vida.
La dimensión espiritual y existencial, relacionada con el sentido, los valores, las preguntas fundamentales de la existencia, la trascendencia y aquello que cada persona considera significativo.
Estas dimensiones no funcionan de manera aislada.
Se influyen y se transforman mutuamente.
La dimensión espiritual
En Psicología Integral Uruguay, hablar de espiritualidad no significa hablar necesariamente de religión.
Una persona puede tener una tradición religiosa, otra puede no identificarse con ninguna religión y, sin embargo, ambas pueden experimentar preguntas relacionadas con el sentido de su existencia, sus valores, aquello que consideran importante, su relación con la vida, la muerte, la trascendencia o el lugar que sienten que ocupan en el mundo.
La dimensión espiritual puede expresarse de muchas maneras.
Puede estar relacionada con una búsqueda de sentido, con la conexión con la naturaleza, el arte, la contemplación, determinadas experiencias personales, los vínculos, los valores o con una concepción trascendente de la existencia.
No presupone una creencia determinada. Tampoco implica imponer una visión espiritual a quien consulta.
Cuando esta dimensión forma parte de la experiencia de una persona, puede ser considerada dentro de una mirada integral, respetando siempre sus propias convicciones, valores y formas de comprender la vida.
La espiritualidad, entendida de esta manera, no constituye una explicación obligatoria de aquello que ocurre.
Es una dimensión posible de la experiencia humana.
Una perspectiva integral dentro de la práctica clínica
En mi práctica profesional, esta mirada se articula principalmente con la psicoterapia clínica y sistémica.
Esto implica comprender a la persona no solamente desde su mundo interno, sino también desde sus vínculos, su historia, su contexto y las circunstancias que atraviesa.
La perspectiva sistémica aporta una comprensión especialmente importante de las relaciones y de los contextos en los que se desarrolla la vida.
La mirada integral amplía esa comprensión incorporando las diferentes dimensiones que pueden formar parte de la experiencia de cada persona.
Esto no significa que todas las dimensiones tengan el mismo peso en todos los procesos.
Tampoco significa que todas las herramientas sean adecuadas para todas las personas.
Cada proceso requiere una comprensión particular. Por eso, la mirada integral no reemplaza el criterio clínico. Lo amplía.
Una mirada integral no significa creer en todo
Ser integral no significa considerar que todas las explicaciones tienen el mismo valor ni incorporar cualquier práctica dentro de un proceso terapéutico
Significa poder contemplar diferentes dimensiones de la experiencia humana y, desde una práctica responsable, determinar qué resulta pertinente para cada situación.
La persona es integral.
El abordaje necesita ser cuidadoso, contextualizado y respetuoso de la singularidad de cada proceso.
Mi recorrido profesional
Soy María Alexandra Rovetta Pelletti, Licenciada en Psicología por la Universidad de la República (Udelar).
Desde el año 2011 desarrollo mi práctica profesional en el ámbito clínico, articulando la psicoterapia con la creación de proyectos, el trabajo comunitario, la formación y la divulgación en salud mental.
A lo largo de mi trayectoria he construido un recorrido profesional diverso, incorporando distintas perspectivas y herramientas que forman parte de mi manera de comprender el trabajo psicológico.
Mi práctica se fundamenta principalmente en la psicoterapia sistémica, enriquecida por aportes de la psicología transpersonal, la exploración de la dimensión espiritual y otros recursos desarrollados a lo largo de mi recorrido profesional.
Estas perspectivas forman parte de la identidad de Psicología Integral Uruguay, pero no se aplican de manera automática ni sustituyen el encuadre clínico de la psicoterapia.
Cada proceso requiere considerar qué resulta adecuado para esa persona, en ese momento y dentro de sus circunstancias.
La persona antes que la técnica
Para mí, una práctica integral no consiste en acumular técnicas.
Consiste, antes que nada, en saber mirar y escuchar.
Escuchar aquello que una persona puede poner en palabras y también aquello que todavía aparece de manera confusa.
Comprender su historia sin reducirla a su pasado.
Observar sus vínculos y el contexto en el que vive.
Reconocer sus recursos, sus dificultades y las posibilidades que existen en el presente.
Y, cuando la dimensión espiritual forma parte de su experiencia, poder darle también un lugar, sin imponer significados que no le pertenecen.
La técnica está al servicio de la persona.
No la persona al servicio de la técnica.
Psicología Integral Uruguay hoy
Actualmente, Psicología Integral Uruguay es el espacio desde el cual desarrollo mi práctica clínica, acompaño procesos psicoterapéuticos individuales y vinculares y desarrollo proyectos relacionados con la salud mental, la educación psicológica y la intervención focalizada.
Entre estos proyectos se encuentra Microterapia®, una propuesta desarrollada para abordar determinadas situaciones de manera estructurada y focalizada.
El eje de este espacio continúa siendo el mismo desde el comienzo: comprender a la persona en su complejidad, sin reducirla a una etiqueta, un síntoma o una única explicación.
Si estás buscando un espacio terapéutico
Si estás atravesando una situación que necesitás comprender, elaborar o transformar, podés conocer mi propuesta de psicoterapia clínica y sistémica.
[Conocer Psicoterapia]
También podés conocer Microterapia®, una propuesta de intervención psicológica focalizada.
[Conocer Microterapia®]
Observar sus vínculos y el contexto en el que vive.
Reconocer sus recursos, sus dificultades y las posibilidades que existen en el presente.
Y, cuando la dimensión espiritual forma parte de su experiencia, poder darle también un lugar, sin imponer significados que no le pertenecen.
La técnica está al servicio de la persona.
No la persona al servicio de la técnica.
Psicología Integral Uruguay hoy
Actualmente, Psicología Integral Uruguay es el espacio desde el cual desarrollo mi práctica clínica, acompaño procesos psicoterapéuticos individuales y vinculares y desarrollo proyectos relacionados con la salud mental, la educación psicológica y la intervención focalizada.
Entre estos proyectos se encuentra Microterapia®, una propuesta desarrollada para abordar determinadas situaciones de manera estructurada y focalizada.
El eje de este espacio continúa siendo el mismo desde el comienzo: comprender a la persona en su complejidad, sin reducirla a una etiqueta, un síntoma o una única explicación.
Si estás buscando un espacio terapéutico
Si estás atravesando una situación que necesitás comprender, elaborar o transformar, podés conocer mi propuesta de psicoterapia clínica y sistémica.
[Conocer Psicoterapia]
También podés conocer Microterapia®, una propuesta de intervención psicológica focalizada.
[Conocer Microterapia®]