Ir al contenido principal

REPARANDO EL ÁRBOL GENEALÓGICO CON MI NOMBRE

Últimamente hemos aprendido que el árbol genealógico de la familia es todo un cofre de secretos y sorpresas.
Y si bien el árbol en sí mismo representa nuestra historia y dramas, también determina nuestro presente y nuestro porvenir.

Un aspecto importante a desentrañar en el árbol genealógico, son los nombres.
Porque sucede que por tradición, cultura, creencias y "amor", nombramos a nuestros hijos como el padre, el tío, el abuelo, el bisabuelo, etc. Y no tomamos conciencia de que ese simple acto, está determinando un futuro para ellos.

Escuchamos a una madre decir algo como:
- Mi hijo llevará el nombre de mi abuelo, Benito, porque yo lo amaba, yo era su preferida.
Y resulta que el abuelo Benito, era un hombre desapegado, grosero, nada exitoso en su profesión, infiel, alcohólico, abandonado de niño, diabético y para colmo, murió atropellado. Y con la única persona que fue cariñoso es precisamente la nieta que ahora espera a su bebé.

Si el bebé se llama Benito, nacerá con la misión de reparar toda la vida miserable del abuelo, de evitar ser como él, de limpiar el "nombre" de BENITO en la familia. Por lo que un arranque de "cariño", puede darle a nuestros hijos un destino nada agradable.
Los nombres, marcan destino dentro del árbol genealógico, enfermedades, vidas amorosas, así como también, marcan la suerte o una vida plena.
Hay familias, que mezclan, colocan revés, invierten, los nombres, para que suene diferente y "sea otra cosa". 

Atención, para el inconsciente, no funciona eso. 
Si la abuela se llamaba María, a la bebé le ponen:
Mary, Mar, Aimar, etc. finalmente la niña, deberá reparar a la abuela.
Muchas familias, suman nombres: El padre se llama Leopoldo y la madre se llama Margarita y a la bebé le ponen: Marle
.....para el inconsciente, es lo mismo, deberá reparar en vida, a sus dos padres.
Por lo tanto, no es de ninguna manera conveniente, repetir nombres en el árbol genealógico, mezclarlos, invertirlos, etc porque finalmente el inconsciente sabe que hay un "deber" de reparar vidas y dramas.

Y si el nombre que se les busca es maya, irlandés o japonés, revisen perfectamente bien que el significado no implique reparar algo, ni dicho nombre lo tenga alguna persona con vida caótica que ustedes conozcan. De tal manera que puedan ustedes, como padres, decirles a sus hijos el significado, sin que haya referencia de nadie.
Hace poco tuve un caso, que me causó gran impacto. Una clienta me da su nombre completo, lo anoto y cuando comienzo a preguntarle los datos familiares sale algo parecido a lo siguiente (obviamente el nombre lo cambiaré):

Nombre de la Cliente: Leticia Isabel.
Nombre de la madre del cliente: Leticia.
Nombre de la abuela materna: Leticia.
Nombre de la abuela paterna: Leticia.
Nombre del padre del cliente: Nicandro.
Nombres de los hermanos de la cliente:
- Leticia María.
- Leticia Sofía.
- Leticia Susana.
- Nicandro.
Cuando comenzamos a desentrañar la información, la cliente me decía que su madre tuvo y continuó teniendo hijas hasta que nació el niño, porque su padre, quería un heredero, un hijo con el cual jugar y compartir tiempo, un compañero.
Que su madre era maltratada, sumisa, y que quería darle gusto a su marido.
El padre decide, que todas las hijas lleven el hombre de Leticia, en honor a "su madre", pero todas, al llamarse igual, arrastran destino. Y más grave aún, en el caso de las hermanas de la cliente, al llamarse igual todas, entre sí se anulaban.

Era como si estuvieran muertas, porque ninguna era especial. Ninguna era importante, ninguna sobresalía en nada, ninguna era tomada en cuenta
El hijo más querido por el padre, obviamente, resultó ser el menor, el niño, Nicandro, con el penoso deber de reparar al pésimo hombre que era su padre.
Y es que el nombre, pesa, marca, define....y si nuestro nombre es copia de alguien, perdemos identidad y fuerza.

Da lo mismo si yo me llamo Elizabeth por la Reina de Inglaterra, por la actriz de Hollywood o por mi tía.....todas y cada una de ellas, tuvieron una vida y dramas. Y sólo por eso, yo poseo una personalidad.
Ah, porque eso es otro aspecto importante del árbol genealógico. 
Hay influencia de los nombres de todos los familiares y hay influencia del mismo modo por significados externos.

A mí me pueden poner el nombre del actor de moda, del héroe futbolero, del presidente del país, del abuelo o del vecino. Y en todos los casos, me marcará.
Si bien yo llevo la orden de reparar al familiar del cual llevo el nombre, también con el nombre, me obligan a tener una personalidad, una profesión, una vida amorosa, un éxito o fracaso económico, etc.

Y si yo llevo el nombre de una gran actriz de cine, que es muy famosa y rica pero alcohólica, drogadicta, sin pareja estable, sin hijos, etc......igualmente me están marcando...y finalmente yo con ese nombre, afecto al árbol.
O tal vez le pongo Pablo a mi hijo, porque el nombre suena lindo y siempre me ha gustado, pero el único Pablo que conozco, es el señor que arregla zapatos en el mercado, es pobre, viejo, ciego y solo.......cuidado! Porque yo al tener esa referencia, se la imprimo a mi bebé.

Conclusión:
- Si tu nombre representa algo negativo o a alguien negativo, cámbialo. en los registros civiles, eso es posible.
- Si el nombre es negativo porque lo han llevado familiares, haz una carta de duelo por ello y por ellos, para que tu inconsciente deje de actuar en base a ese destino.
- Si le pusiste un mal nombre a tu hijo, cualquiera de las opciones anteriores, o le cambias el nombre en le registro civil o haces una carta de duelo en donde además expreses que te liberas de ese gran error.

Akasha Sanación Integral - Elizabeth Romero Sánchez y Edgar Romero Franco.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuando la industria de juguetes abraza el sexismo Un repaso por la historia del juguete y la sociedad de consumo en relación a la identidad de género.

Siempre han existido objetos usados intensamente durante la infancia para la socialización y el desarrollo sensomotriz, lingüístico y afectivo . A pesar de la enorme sofisticación actual de algunos juguetes, tras siglos de historia casi todos siguen respondiendo a las mismas formas básicas: objetos para lanzar y correr tras ellos, para golpear con pies o manos, generar sonidos, representaciones de la figura humana o animal, etc. La historia de la humanidad corre en paralelo a la historia del juguete. El punto de inflexión más importante vino de la mano de la industrialización de la producción juguetera, un proceso que se inició en los años ‘50 con la generalización del plástico como material de fabricación barato (aunque no biodegradable y con un proceso de producción muy contaminante). Estos cambios van a convertir al juguete en un objeto de consumo más, muy lucrativo y sometido a las reglas de mercado.   La industrialización también tuvo mucho que ver en ...

Un Consultorio que Respira

  ¿Qué distingue mi forma de trabajar? Hay algo que me preguntan con frecuencia, de maneras distintas pero con el mismo fondo: ¿cómo trabajas vos? Durante mucho tiempo me costó responderlo con una sola frase. No porque no lo supiera, sino porque la respuesta viva no cabe en una etiqueta. Con el tiempo encontré las palabras: mi consultorio está vivo. Y eso lo cambia todo. Lo que significa que un consultorio esté vivo No me refiero solo al clima que se genera en sesión. Me refiero a algo más concreto: yo misma me he ido transformando dentro de este espacio, junto a las personas que lo habitan. Las demandas que llegan hoy no son las mismas de hace diez años. Lo que empezó muy centrado en maternidad y puerperio se fue abriendo, naturalmente, hacia las dinámicas de pareja, la violencia de género , los procesos de identidad , las crisis de distintos momentos vitales. Esas aperturas no fueron decisiones de escritorio. Fue la escucha la que me llevó. No estoy atendiendo siempre lo mismo n...

Neurodivergencia en la adultez

Hay una experiencia que se repite con frecuencia en el consultorio: personas adultas que llegan buscando ayuda para la ansiedad, el agotamiento o los conflictos vinculares, y que en el proceso descubren que lo que atravesaron durante décadas tenía un nombre que nunca conocieron. TDAH . Condición del espectro autista . Dificultades específicas del aprendizaje . Altas capacidades . Otras formas de funcionamiento que, hasta ese momento, no tenían un marco donde encajar. La noticia suele generar dos reacciones simultáneas y aparentemente contradictorias: alivio y duelo. Alivio, porque finalmente aparece un marco que permite comprender una vida entera de sentirse “distinto” sin saber exactamente por qué. Duelo, por todos los años vividos bajo la autoexigencia, la comparación y, muchas veces, la culpa por no conseguir aquello que a otros parecía resultarles más sencillo. Qué entendemos por neurodivergencia Neurodivergencia es un término atribuido originalmente a la  socióloga de los años...