Ir al contenido principal

Cómo hablar a niños y niñas de un desastre natural

Las imágenes que nos llegan del sufrimiento y la devastación producida por catástrofes como terremotos, ciclones o conflictos nos muestran el horror físico y psicológico que afrontan las víctimas. Además, estas imágenes tienen un impacto sobre nosotros y son especialmente duras para los más pequeños. El Dr.Christopher Bellonci, Director Médico de The Walker Home and School, resume algunas claves para ayudar a niños y niñas a comprender y asimilar la existencia de catástrofes.

Recomendaciones para educadores y familias

Las recomendaciones son útiles tanto para educadores como para las familias:

·  Cualquier catástrofe, natural o provocada por el ser humano, es espantosa tanto para niños y niñas como para adultos.

·   Es importante que los adultos tomen conciencia de que pueden surgir miedos y hablen con los niños y niñas.

·  Minimizar el peligro falsamente no proporciona tranquilidad, sin embargo tener un comportamiento tranquilo dará sentido de seguridad.

·   Padres y madres pueden apoyar a sus niños dejándoles que expresen sus sentimientos sobre el desastre y diciéndoles que es normal sentirse preocupados o tristes. Hay que asegurarles que son queridos y que serán protegidos si algo malo ocurre alguna vez.

·   Es necesario estar disponible para ellos y darles tiempo y atención adicional en los días después de un desastre, no sólo para hablar del desastre, sino también para otras conversaciones, o sólo para pasar el tiempo.

·  Padres y madres deben saber que la edad de su hijo o hija influye en su manera de responder al desastre.  Por ejemplo, a los cuatro años mostrará su preocupación queriendo dormir en la cama de sus padres, con ocho años intentará no ir al colegio (quizás diciendo que ha enfermado), y en la adolescencia discutirá más de lo normal con sus padres.

·  Padres y madres deben tener cuidado con la exposición de sus hijos a las noticias sobre el desastre en los medios de comunicación. Escuchar o ver noticias impactantes puede causar trauma adicional, y/o insensibilizar a un niño o niña sobre cuestiones violentas y sus consecuencias.

·  Es importante también ayudar a niños, niñas y adolescentes a procesar las noticias que reciben de un desastre. Pueden creer que “ese tipo de cosas nunca les podrán ocurrir a ellos”.  Es necesario hablar sobre esto y recordarles que ciertos tipos de desastres nos pueden pasar a cualquiera de nosotros.  O por el contrario, puede que se sienta excesivamente vulnerable al enterarse de un desastre muy lejano.  Los adultos deben ayudarle a expresar sus miedos y luego recordarle que la mayoría de la gente que experimenta un desastre lo sobrevive, incidiendo en que en ese momento está seguro.

·  Cuando el desastre ha sido cercano o a afectado directamente a una familia, las reacciones pueden durar mucho tiempo después del hecho, incluso pueden continuar años después.  Un asesoramiento psicológico para un niño, niña o adolescente inmediatamente después de un desastre puede reducir los efectos negativos a largo plazo.

· La sociedad entera reacciona ante los desastres.  Es importante que los padres presten atención a la alarma social que puede llegar a impactar mucho tanto a niños y niñas como a adultos.  Hay que animar a los jóvenes a participar y mostrar interés por las respuestas de la comunidad (por ejemplo, acciones de apoyo y solidaridad, ceremonias, etc.).

·  Recrear el desastre con juegos es una manera de que los niños más pequeños puedan desarrollar un sentido de dominio y minimizar su ansiedad sobre el acontecimiento traumático, del mismo modo en que un adulto charla y comparte su experiencia con otros.
_________________________________

 texto:

Dr.Christopher Bellonci, Director Médico de The Walker Home and School

extraído de http://www.enredate.org/

Entradas populares de este blog

Psicoterapia en tiempos de sobreinformación

La psicoterapia es, ante todo, un espacio de transformación. No es solo un conjunto de técnicas ni un intercambio de consejos, sino un proceso profundamente humano donde la palabra y la escucha se convierten en herramientas de cambio. En un mundo saturado de información, donde las respuestas rápidas abundan y la introspección se ve reemplazada por algoritmos, detenerse a pensar junto a otro se vuelve un acto revolucionario. Desde mi experiencia clínica, he acompañado a muchas personas en ese tránsito entre la confusión y la claridad, entre el dolor y la posibilidad de resignificarlo. Porque el malestar, muchas veces, no es solo lo que se siente, sino lo que aún no ha sido comprendido. Y en esa búsqueda, la terapia ofrece algo que no puede ser reemplazado por libros de autoayuda ni por inteligencia artificial: una relación real, un otro que escucha y devuelve una mirada nueva sobre aquello que parecía un callejón sin salida. El valor de la terapia uno a uno En un tiempo donde la i...

El Amor en la Encrucijada del Siglo XXI

Las relaciones amorosas en el año 2025 se encuentran en un punto de inflexión, experimentando una transformación profunda impulsada por la confluencia de cambios sociales, tecnológicos y culturales. Esta evolución no es meramente una adaptación superficial a los tiempos modernos, sino una reevaluación fundamental de lo que implica una "relación", trascendiendo los modelos tradicionales y rígidos. La rápida aceleración tecnológica, la constante evolución de las normas sociales y las presiones económicas están configurando un período sin precedentes de fluidez y redefinición en los vínculos íntimos. Este panorama exige una comprensión matizada de cómo los individuos navegan la intimidad en un mundo cada vez más complejo y digitalizado. Redefiniendo el Vínculo: Autenticidad , Compromiso y Nuevas Expectativas Las relaciones en 2025 están fuertemente influenciadas por una búsqueda de mayor autenticidad, honestidad y conexiones genuinas. Este énfasis surge como una respuesta direc...

Los arquetipos animus, ánima

La polaridad universal entre el principio masculino y el femenino tiene lugar también dentro de cada hombre y cada mujer. Somos la unión de un óvulo y un espermatozoide, tenemos hormonas masculinas y femeninas, lo que significa que tenemos acceso a un amplio abanico de energías masculinas y femeninas. El animus y el ánima son arquetipos internos o representaciones inconscientes. Jung, psiquiatra visionario cuya obra mantiene hoy una extraordinaria vigencia, denominó animus a la parte masculina de la psique de la mujer, y ánima a las cualidades femeninas de la psique del hombre. La polaridad masculina implica movimiento, es la acción de engendrar, de penetrar, la capacidad de explorar el mundo y de ir en busca de lo que se quiere. Es la iniciativa, la lógica, la mente. La polaridad femenina es la capacidad de entrega y de receptividad, la ternura, fecundidad, contemplación e intuición. El cuerpo frente al espíritu. El trabajo de integración de ambas polaridades se denomina «matr...