Para hablar de crianza, a menudo resulta útil pensar en términos botánicos. Los bebés y niños podrían compararse con las plantas y las flores: cuando les damos el alimento y las condiciones que necesitan responden, según un mandato interno propio, y se desarrollan con armonía y belleza. Desde afuera, no podemos hacer nada concreto para que salgan las flores, pero podemos alimentar la tierra, mantenerla en buenas condiciones, progeter la semilla, cuidar de ella. Que florezca o no, y como lo haga, no depende realmente de ninguna intervención externa directa. El Juego de calidad es una de las principales maneras que tiene el pequeño para llevar a cabo este desarrollo natural y perfecto, según su diseño interno, que solamente exige ser íntegramente respetado para poder florecer. Pero, ¿qué entendemos por juego de calidad? ¿cómo podemos distinguirlo? Antes que cualquier otra cosa, el juego de calidad es una acción libre. El juego dirigido ya no es juego (Huizinga) . El ...
Lic. en Psicología Alexandra Rovetta | Psicoterapia sistémica y acompañamiento para el autoconocimiento, el bienestar emocional y la construcción de una vida con sentido. Sesiones online y presenciales.