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Cómo elegimos al Padre de nuestros hijos



“Sin saberlo somos un imán que atrae aquello que supuestamente nos complementa, a ti o a tu clan familiar (a esto es lo que denominamos “Fidelidades Familiares Invisibles o Inconscientes”).

Un enamoramiento o atracción irresistible puede ser la consecuencia de “¡Eureka, por fin he encontrado a mi hermano que falleció cuando yo era una niña!” Hemos hablado de un hermano, como podemos hablar de un padre, una madre o alguien de la familia, del cual no hemos aceptado la pérdida. Es lo que llamamos en Biodescodificación “duelo bloqueado”; Son las muertes injustificadas e injustificables, que siendo tan dolorosas se quedan encapsuladas. A partir de este momento viene la búsqueda incansable e inconsciente de aquella persona que le va a sustituir, lo que llamamos “doble” o “compañero reparador”. Entablamos un relación que será fruto a la larga de diversos desórdenes, incluida la infertilidad.

Esta pérdida también puede ser simbólica, por ejemplo: padres que en nuestra percepción nos han abandonado, que no nos han dado su reconocimiento, afecto, etc. Separaciones que no hemos superado e incluso etapas de nuestra vida en las cuales nos hemos quedado estancados. Nuestro niño interior sigue y sigue buscando aquello que no encontró. Si miramos nuestra historia familiar, sería conveniente cuestionar ¿cómo fue la relación de mis padres y de mis abuelos? ¿Tengo una especial relación al estudiar mi árbol con alguna pareja de las mismas? ¿Hubo algún drama respecto a aquella?

Aquí englobamos los amores difíciles de personas que no encuentran pareja, relaciones cortas y sin compromiso, sin descendencia, etc.

En estos casos el origen proviene de nuestro árbol transgeneracional o familiar. Otra pregunta a realizarnos es ¿qué vivió emocionalmente mi madre nueve meses antes de mi concepción y hasta mis tres años de edad?

En este periodo, llamado “Proyecto Sentido”, somos una esponja que sentimos e incorporamos como nuestras todas las emociones de mamá.

Ejemplo: ”Si mi madre habla de amores difíciles yo hablo de amores difíciles”.

En el contexto de los duelos bloqueados con personas de nuestra familia, podemos incluir muchas parejas que llevan años de relación, con todo un contexto social óptimo, sin embargo la sexualidad entre ambos no es satisfactoria. Es lo que denominamos, “Incesto Simbólico Activo”, la Joya de la Corona de los Desordenes Amorosos. O tal vez, el deseo inconsciente de nuestros padres para nosotros, es cuidarlos y estar siempre a su lado, por lo que si tengo pareja y creo una familia, ya no obedezco a lo que mi familia espera de mí.

O tal vez deseaban un niño y yo nací niña, aquí debemos cuestionarnos ¿con qué hemisferio de mi cerebro funciono la mayor parte del tiempo? ¿Con el femenino (izquierdo) o con el masculino (derecho)?

Tanto si eres un hombre como una mujer puedes funcionar mayoritariamente con la parte femenina o la parte masculina. Y nuestra pareja ¿funciona mayoritariamente con el lado que nos complementa, es decir, el opuesto al nuestro? Si es así perfecto, pero si no lo fuera puede dar lugar a desavenencias y sentimientos de carencia en la misma, ya que estamos con una pareja de nuestra misma polaridad.

Permítanse estudiar su historia, su historia de Amor. Este es el paso fundamental para tener una nueva percepción y de esta manera aceptarla, pudiendo poner distancia en aquellos conflictos que ya no veremos como antes. Poco a poco dar entrada en nuestra vida a un Amor con mayor conciencia, al Amor, que es lo que impulsa nuestra vida y alimenta nuestras células y nuestra alma.

Por Valentín y Corina
http://www.fertilidadyreproduccion.com/

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